Asesoría fiscal para empresas, autónomos y particulares
Planificamos la fiscalidad de cada cliente de forma anticipada y transparente: reducimos la carga tributaria dentro de la normativa, evitamos sorpresas y te damos un interlocutor que conoce tu negocio. Desde 1993, en Castilla y León y en toda España.

¿Qué hacemos como asesoría fiscal?
Nos hacemos cargo de toda la fiscalidad de tu negocio —IVA, IRPF, Impuesto sobre Sociedades, retenciones y declaraciones informativas—, llevamos el calendario fiscal completo y te avisamos de cada plazo antes de que venza. Pero presentar impuestos es solo la mitad del trabajo: el asesoramiento fiscal de verdad empieza antes, revisando tu situación cuando el ejercicio todavía se puede cambiar y diciéndote qué consecuencias tiene cada decisión antes de que la firmes.
Y cuando aparece un problema, damos la cara nosotros: te representamos ante la Agencia Tributaria, contestamos requerimientos y te acompañamos en comprobaciones e inspecciones. Trabajamos así con empresas, autónomos y particulares desde 1993, en Valladolid, en toda Castilla y León y en cualquier punto de España.
Servicios de asesoría fiscal
Ofrecemos un asesoramiento fiscal de alto valor añadido para responder a cuestiones de gran complejidad tributaria, con contacto directo y transparente. Analizamos cada alternativa, explicamos su alcance y sus consecuencias, y acompañamos la decisión hasta el final.
Trabajamos de forma planificada: revisamos tu situación antes de que venzan los plazos, no después. Cumpliendo siempre con la normativa vigente, reducimos la carga fiscal y convertimos el área tributaria en una fuente de valor para tu empresa, no en un gasto administrativo.
Particulares y patrimonio
Tu fiscalidad personal también se planifica. Nos ocupamos de la declaración de cada año y, sobre todo, de las operaciones que solo ocurren una o dos veces en la vida y en las que un error sale caro: una herencia, la venta de una vivienda, la jubilación.
Declaración de la Renta y Patrimonio
Revisamos tu borrador en lugar de confirmarlo. Cruzamos los datos fiscales que envía Hacienda con tu situación real —trabajo, alquileres, inversiones, actividad económica, situación familiar— y aplicamos todas las deducciones a las que tienes derecho, incluidas las autonómicas, que no vienen incorporadas al borrador.
Si superas los umbrales que obligan a declarar patrimonio, preparamos también esa declaración y, cuando procede, la del impuesto de solidaridad de las grandes fortunas. Son declaraciones que se calculan juntas y que conviene revisar antes de que termine el año, no en junio.
Y si el resultado no es el que esperabas, te explicamos por qué y qué se puede hacer distinto el ejercicio siguiente. Confirmar el borrador es rápido; revisarlo es lo que devuelve dinero.
Herencias y donaciones
Te acompañamos en toda la tramitación: cuaderno particional, liquidación del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, plusvalía municipal y los cambios de titularidad posteriores. El plazo para liquidar la herencia es corto y prorrogable solo si se pide a tiempo — es el error más común y el que más recargos genera.
Antes de aceptar, hacemos números: cuánto se paga en tu comunidad autónoma, qué reducciones y bonificaciones os corresponden por parentesco, por vivienda habitual o por empresa familiar, y si conviene aceptar a beneficio de inventario. Las diferencias entre comunidades son enormes y muchas reducciones se pierden por desconocerlas.
En donaciones el orden importa todavía más, porque ahí sí puedes planificar: donar en vida o dejarlo en herencia tiene consecuencias fiscales muy distintas para quien da y para quien recibe. Y si el reparto entre herederos se complica, lo lleva nuestro abogado de herencias y sucesiones en el mismo despacho.
Compraventa de vivienda y otros inmuebles
Antes de comprar te decimos qué vas a pagar de verdad además del precio: ITP si es de segunda mano, IVA y actos jurídicos documentados si es obra nueva, y los gastos asociados a la operación. Y revisamos si te corresponde algún tipo reducido por edad, por familia numerosa o por tratarse de vivienda habitual.
Si vendes, calculamos la ganancia patrimonial que tributará en tu Renta y estudiamos si puedes acogerte a alguna exención: reinversión en vivienda habitual, transmisión por mayores de 65 años o los coeficientes que se aplican a inmuebles adquiridos hace muchos años.
El momento de preguntarnos es antes de firmar. Después de la escritura, el margen para mejorar la factura fiscal de una compraventa es prácticamente nulo.
Alquileres y rentas inmobiliarias
Declaramos correctamente los rendimientos de tus inmuebles arrendados y aplicamos la reducción que corresponde según el tipo de contrato y la zona, que desde las últimas reformas ya no es la misma para todos los alquileres.
Revisamos qué gastos puedes deducirte —IBI, comunidad, seguro, intereses del préstamo, reparaciones— y, sobre todo, la amortización del inmueble, que es la deducción de mayor importe y la que peor se calcula cuando la declaración se hace sin ayuda.
Trabajamos también el alquiler turístico y de temporada, que tributa de forma distinta al de vivienda habitual y donde la calificación de la actividad cambia por completo el resultado. Si además gestionas varios inmuebles, te interesa nuestra gestión inmobiliaria.
Patrimonio y planificación patrimonial
Cuando el patrimonio crece, las decisiones dejan de tomarse una a una. Analizamos el conjunto —inmuebles, participaciones en sociedades, inversiones, seguros— para ver cómo está estructurado, qué está tributando de más y cómo ordenar la transmisión a la siguiente generación.
Trabajamos la planificación sucesoria en vida, la reorganización de la titularidad de los bienes y el encaje entre tu patrimonio personal y el de tus sociedades, que en empresas familiares suele estar mezclado de una forma que nadie diseñó y que genera problemas cuando hay que repartir.
Todo con criterio jurídico y fiscal a la vez: por eso el área trabaja coordinada con nuestra asesoría jurídica. Una estructura patrimonial que solo se mira desde lo fiscal acaba fallando por lo civil, y al revés.
Inversiones, fondos y jubilación
Te explicamos cómo tributan tus inversiones antes de moverlas: acciones, fondos, dividendos, seguros de ahorro y criptomonedas. Traspasar entre fondos no tributa y vender sí; compensar pérdidas con ganancias tiene reglas y plazos concretos que conviene conocer antes de deshacer una posición, no en abril del año siguiente.
Cuando llega la jubilación, la forma de rescatar un plan de pensiones —en capital, en renta o de forma mixta, y en qué ejercicio— puede cambiar mucho la factura fiscal. Es una decisión que se toma una vez y no tiene marcha atrás.
Revisamos también la fiscalidad en España de tu pensión si has cotizado en varios países o cobras rentas del extranjero.
Todo en remoto, sin desplazarte
Puedes ser cliente de Deferre sin pisar la oficina. Nos envías la documentación por el canal que prefieras, te la pedimos con margen y te devolvemos la declaración revisada para que la valides antes de presentarla.
Trabajamos con representación y firma electrónica, de forma que las gestiones ante la Agencia Tributaria las hacemos nosotros sin que tengas que sacar cita ni acudir a ninguna administración.
Y si prefieres vernos la cara, aquí estamos: despacho en Valladolid y atención presencial en toda Castilla y León. La mayoría de nuestros clientes de fuera lo lleva todo en remoto y solo nos llama cuando hay algo importante que decidir.
Autónomos y Emprendedores
Si trabajas por cuenta propia, tu fiscalidad no debería ocuparte tiempo. Nos hacemos cargo de todo el ciclo, del alta al cierre del ejercicio en cuestión y te avisamos de cada plazo antes de que venza.
Alta exprés de autónomos en 24 horas
Tramitamos tu alta completa en menos de 24 horas: alta censal en Hacienda (modelos 036 o 037), alta en el RETA de la Seguridad Social y elección del epígrafe del IAE que corresponde a tu actividad.
Ese epígrafe no es un trámite menor: determina qué IVA repercutes, qué gastos puedes deducirte y qué obligaciones trimestrales tendrás durante todos los años siguientes. Elegirlo mal es uno de los errores más caros y más frecuentes al empezar.
Antes de cursar el alta revisamos contigo si te corresponde la tarifa plana de cotización y qué base elegir según tus ingresos previstos. Y te decimos la fecha exacta en la que debes darte de alta: la obligación nace antes de iniciar la actividad, no cuando emites la primera factura.
Presentación de impuestos trimestrales
Preparamos y presentamos todas tus liquidaciones periódicas: IVA (modelo 303), pagos fraccionados de IRPF (modelo 130) y retenciones de trabajadores, profesionales o alquileres (modelos 111 y 115). Y al cerrar el año, los resúmenes anuales que los acompañan (modelos 390 y 190).
No trabajamos contra reloj. Te pedimos la documentación con margen, revisamos las facturas antes de liquidar y te decimos el resultado del trimestre antes de presentarlo, para que sepas cuánto vas a pagar y puedas prever la tesorería.
Si un trimestre sale a pagar y no puedes asumirlo, no lo dejamos vencer: solicitamos el aplazamiento o el fraccionamiento ante la Agencia Tributaria. Presentar en plazo y aplazar el pago siempre sale mejor que no presentar.
Declaración de la Renta anual
Revisamos tu borrador de IRPF en lugar de confirmarlo, que es donde se pierde la mayor parte del dinero. Comprobamos que estén bien reflejados tus rendimientos de actividad económica, cruzamos los datos fiscales con tu contabilidad real y aplicamos todas las deducciones a las que tienes derecho.
Eso incluye las deducciones autonómicas, que Hacienda no incorpora automáticamente al borrador y que cada año se quedan sin aplicar en miles de declaraciones.
Si además tienes nóminas, alquileres, inversiones o has vendido algún inmueble, analizamos cómo interactúan con tu actividad antes de presentar. Y si el resultado no es el que esperabas, te explicamos por qué y qué se puede hacer distinto el año que viene.
Libros de registro oficiales
Llevamos al día los libros que la normativa te exige como autónomo: ingresos y facturas emitidas, gastos y facturas recibidas, bienes de inversión y, cuando procede, provisiones de fondos y suplidos.
Es una obligación formal que casi nadie revisa hasta que Hacienda la pide, y entonces se pide con plazo corto y con sanción si los libros no existen o no cuadran con lo declarado. Tenerlos al día no es burocracia: es lo que convierte un requerimiento en un trámite de dos días en lugar de en un problema.
Trabajamos en soporte digital, con tu documentación ordenada y accesible, de forma que puedas consultar cualquier ejercicio anterior sin buscar entre carpetas de papel.
Módulos o estimación directa: qué te conviene
No todos los autónomos tributan igual. Analizamos tu actividad, tu volumen de facturación y tu estructura de gastos para decirte si te conviene la estimación objetiva (módulos) o la estimación directa, y en qué modalidad.
La diferencia entre un régimen y otro puede suponer varios miles de euros al año en un negocio con gastos altos, y la mayoría de autónomos arrastra el régimen con el que se dio de alta sin haberlo vuelto a revisar.
El cambio tiene ventana: la renuncia o revocación se presenta en el último trimestre del año para que surta efecto en el siguiente. Lo revisamos contigo antes de que se cierre ese plazo, no después.
Gastos deducibles: qué puedes desgravar de verdad
Vehículo, teléfono, suministros del domicilio, dietas, formación, local, cuota de autónomo. La duda de qué es deducible y qué no es la más repetida de todas, y la respuesta casi nunca es un sí o un no: depende de la afectación a la actividad y de cómo esté documentado.
Revisamos tus gastos uno a uno y te decimos cuáles puedes deducirte con seguridad, cuáles solo en un porcentaje y cuáles no compensa arriesgar. Buena parte de las regularizaciones que hace Hacienda no vienen de gastos inventados, sino de gastos reales que no se pueden justificar.
El objetivo no es deducir todo lo posible: es deducir todo lo que puedas sostener si te lo revisan.
Autónomos con trabajadores a cargo
Cuando contratas a tu primer trabajador, tu fiscalidad cambia: aparecen las retenciones del modelo 111, el resumen anual del 190 y una capa laboral que hasta entonces no tenías.
Coordinamos tu área fiscal con nuestro departamento laboral para que las nóminas, los seguros sociales y las retenciones que declaras cuadren entre sí. Es uno de los descuadres más habituales cuando el asesor fiscal y el laboral son dos despachos distintos que no hablan entre ellos.
Y si estás valorando contratar, calculamos antes el coste real de esa incorporación —salario, cotización, bonificaciones aplicables— para que la decisión se tome con el número delante.
Protección y Defensa Fiscal
Cuando llega una carta de Hacienda, lo que importa es el plazo y la respuesta. Nos ponemos al frente desde el primer día, con representación ante la Agencia Tributaria y sin que tengas que dar tú ninguna explicación.
Requerimientos y notificaciones de Hacienda
Contestamos requerimientos de información, propuestas de liquidación y cualquier notificación de la Agencia Tributaria. Analizamos qué está pidiendo realmente, preparamos la documentación y presentamos las alegaciones en plazo.
Los plazos de respuesta son cortos y se cuentan desde la notificación, no desde que la lees. Si tu sociedad recibe notificaciones electrónicas, se dan por notificadas aunque nadie entre en el buzón: es la forma más habitual de perder un plazo sin enterarse. Nosotros vigilamos ese buzón por ti.
Algo importante: no contestes por tu cuenta. La primera respuesta condiciona todo el procedimiento posterior, y una aclaración bienintencionada puede abrir una comprobación que no existía.
Y cuando llega el requerimiento, no empieza la búsqueda: tus impuestos presentados y sus justificantes están en tu área de cliente, ordenados por ejercicio, desde el día en que se presentaron. Es el botón Área Clientes que tienes arriba.
Inspecciones y comprobaciones tributarias
Te representamos ante la Administración durante todo el procedimiento, desde la comunicación de inicio hasta la firma del acta. Preparamos la documentación, asistimos a las comparecencias y damos la cara por ti. Literalmente: no tienes que estar presente.
No es lo mismo una comprobación limitada que una inspección, ni un acta de conformidad que una de disconformidad. Cada opción tiene consecuencias distintas en sanciones y en tu capacidad de recurrir después, y esa decisión se toma con criterio, no con prisa.
Antes de nada revisamos qué está mirando la Administración y qué van a encontrar, para saber si conviene defender la posición o regularizar y limitar el daño. Esa evaluación honesta al principio vale más que cualquier pelea posterior.
Recursos y reclamaciones económico-administrativas
Si la liquidación o la sanción no es ajustada a derecho, la recurrimos: recurso de reposición ante el mismo órgano, reclamación económico-administrativa ante el Tribunal correspondiente y, cuando el caso lo justifica, la vía contencioso-administrativa.
Los plazos para recurrir son muy breves y no se prorrogan. Perderlos convierte una liquidación discutible en una deuda firme e inatacable, por mucha razón que tuvieras.
Antes de recurrir te decimos con franqueza qué probabilidades hay y cuánto cuesta el procedimiento frente a lo que está en juego. A veces la recomendación es no recurrir, y también te la damos.
Cuando la vía administrativa se agota, el asunto no cambia de manos: el mismo despacho continúa en vía económico-administrativa y, si procede, en la contencioso-administrativa. Somos asesores fiscales y abogados, y eso significa que quien conoce tu expediente desde el principio es quien lo defiende hasta el final.
Aplazamientos y deudas con Hacienda
Cuando el problema no es querer pagar sino poder hacerlo ahora, solicitamos el aplazamiento o el fraccionamiento de la deuda y negociamos un calendario que tu tesorería aguante de verdad.
La solicitud debe presentarse antes de que termine el plazo de pago voluntario. Si se deja vencer, entra el recargo de apremio y la Administración puede iniciar el embargo: la misma deuda pasa a costar bastante más y con mucho menos margen de maniobra.
Por debajo de cierto importe no se exigen garantías, y por encima estudiamos cuál conviene ofrecer. Si ya hay providencia de apremio o diligencia de embargo, seguimos teniendo opciones, pero cada semana que pasa hay menos.
Pymes y Sociedades
Llevamos la fiscalidad de tu sociedad con vista puesta al cierre del ejercicio, no solo en la declaración trimestral. Trabajamos la asesoría fiscal y contable de forma conjunta, no como dos servicios que se pasan documentos.
Impuesto sobre Sociedades y pagos a cuenta
Calculamos, optimizamos y presentamos el modelo 200 y los pagos fraccionados del modelo 202. Pero el trabajo no empieza en julio: empieza cuando revisamos si los ajustes extracontables, las bases imponibles negativas pendientes de compensar y las deducciones aplicables se están aprovechando de verdad.
Si tu sociedad es de nueva creación, comprobamos si te corresponde el tipo reducido de los primeros ejercicios con beneficio y durante cuánto tiempo puedes aplicarlo. Es una ventaja que caduca y que se pierde por no reclamarla a tiempo.
Te damos una estimación del resultado del impuesto antes de cerrar el ejercicio, cuando todavía hay margen para actuar. Conocer la cifra en julio, cuando ya no se puede hacer nada, no es asesoramiento: es un trámite.
IVA, retenciones y operaciones intracomunitarias
Preparamos y presentamos todas las liquidaciones periódicas de la sociedad: IVA (modelo 303), retenciones de trabajadores y profesionales (modelo 111), de arrendamientos (modelo 115) y de capital mobiliario (modelo 123).
Si compras o vendes en la Unión Europea, gestionamos el alta en el ROI, el modelo 349 y la correcta aplicación de la inversión del sujeto pasivo. Es donde más errores encontramos al revisar sociedades que vienen de otra asesoría: facturas intracomunitarias mal calificadas que acaban en un requerimiento dos años después.
Antes de presentar, cruzamos las liquidaciones con la contabilidad del período. Un IVA que no cuadra con los libros es la señal más fácil de detectar para la Administración — y la más fácil de evitar.
Cierre fiscal y contable del ejercicio
El cierre es el único momento del año en el que la fiscalidad todavía se puede cambiar. Analizamos el ejercicio antes de que termine para revisar amortizaciones, provisiones, deterioros, periodificaciones y deducciones pendientes, y ver qué conviene ajustar mientras hay tiempo.
Trabajamos la asesoría fiscal y contable de forma conjunta, no como dos servicios que se pasan documentos. Es la única manera de que el resultado contable y la base imponible se construyan con criterio y no por acumulación de asientos.
Te entregamos un informe de cierre con la previsión de impuesto, las decisiones que recomendamos tomar antes del 31 de diciembre y su impacto estimado. Si necesitas también la llevanza de los libros y las cuentas anuales, consulta nuestra asesoría contable.
Cuentas anuales y declaraciones informativas
Formulamos y depositamos las cuentas anuales en el Registro Mercantil dentro de plazo, con la memoria y el informe de gestión cuando procede, y preparamos la documentación de la junta general que las aprueba.
Confeccionamos además todas las declaraciones informativas del ejercicio: operaciones con terceros (modelo 347), resumen anual de IVA (modelo 390), resumen de retenciones (modelo 190) y, si hay operaciones vinculadas, el modelo 232.
Son obligaciones formales que no generan pago y por eso se descuidan… hasta que llega la sanción o el Registro cierra la hoja registral de la sociedad y no se puede inscribir nada hasta subsanarlo.
Constitución de sociedades y puesta en marcha
Te acompañamos desde antes de constituir: analizamos si te conviene sociedad limitada o seguir como autónomo, qué objeto social y qué epígrafes necesitas, y cómo afecta cada opción a tu tributación y a la de los socios.
Gestionamos el proceso completo —denominación social, escritura, alta censal, IAE, ROI si vas a operar en la UE— y dejamos la sociedad operativa con su calendario fiscal montado desde el primer día.
Trabajamos con startups, emprendedores y empresas familiares, donde las decisiones de estructura del arranque condicionan la fiscalidad de los diez años siguientes. Es mucho más barato diseñarlo bien que corregirlo después.
Retribución de socios y administradores
Nómina, dividendo, factura por servicios profesionales o arrendamiento del local a la sociedad. Cada vía de retribución tributa distinto para ti y para la empresa, y la combinación óptima depende de tu caso concreto.
Revisamos que la retribución del administrador esté correctamente prevista en los estatutos —sin ello, Hacienda puede discutir su deducibilidad— y que las operaciones entre la sociedad y sus socios estén valoradas a mercado y documentadas como operaciones vinculadas.
Cuando la vía elegida es la nómina, el cálculo deja de ser solo fiscal: entra la cotización del administrador, su grupo y su base, que llevamos desde la asesoría laboral de la misma casa.
Es uno de los focos habituales de comprobación en pymes y sociedades pequeñas, y también uno de los que más margen de mejora tiene cuando nunca se ha revisado.
Fiscalidad especializada por sector
No todos los negocios tributan igual. Trabajamos con las particularidades fiscales de sectores concretos, donde el conocimiento específico marca más diferencia que el general.
Farmacias y clínicas. Exención de IVA en la asistencia sanitaria y dónde deja de aplicarse, transmisión y valoración de oficina de farmacia.
Comercio electrónico. Ventas a distancia intracomunitarias, ventanilla única (OSS), y la operativa fiscal de vender a través de Amazon o Shopify.
Sector agrario. Régimen especial de agricultura y ganadería, tributación de las ayudas de la PAC y transmisión de explotaciones, que desarrollamos en nuestra asesoría fiscal agraria.
Si tu sector no está en la lista, pregúntanos: en más de treinta años hemos pasado por casi todos.
Consultoría Estratégica
Las decisiones importantes tienen consecuencias fiscales antes de firmarse. Aquí es donde más valor aportamos: no en presentar el impuesto, sino en que el impuesto sea el que debe ser porque la operación se diseñó bien desde el principio.
Fiscalidad internacional y no residentes
Trabajamos la fiscalidad de quien cruza fronteras en cualquier dirección: empresas con operaciones intracomunitarias, importaciones y exportaciones; personas desplazadas a España o que se van fuera; y no residentes con inmuebles, rentas o inversiones aquí.
Aplicamos los convenios de doble imposición para que una misma renta no tribute dos veces, estudiamos si te corresponde el régimen especial de trabajadores desplazados —la llamada Ley Beckham— y llevamos las obligaciones informativas de bienes en el extranjero (modelo 720) cuando superas los importes que la obligan.
Analizamos las implicaciones en España y gestionamos los impuestos españoles; no gestionamos los impuestos del otro país. Formamos parte de IusTime, red internacional de asesorías, y atendemos también en inglés. Lo explicamos en detalle en nuestra página de asesoría fiscal internacional para expatriados y no residentes.
Criptomonedas y activos digitales
Declaramos correctamente tus operaciones con criptomonedas: compraventas, permutas entre monedas, staking, minería y rendimientos. Cada tipo tributa distinto y la permuta de una cripto por otra genera ganancia patrimonial aunque no hayas convertido a euros. Es el error más repetido y el que más regularizaciones provoca.
Reconstruimos el histórico de operaciones aplicando el criterio de cálculo que corresponde, aunque vengas de varios exchanges y de varios ejercicios sin declarar. Y gestionamos las obligaciones informativas de monedas virtuales custodiadas en el extranjero.
Si llevas años operando sin declarar, la vía es la regularización voluntaria: hacerlo antes de que Hacienda requiera reduce mucho el coste y evita la sanción. Cuanto antes, mejor: la diferencia no es pequeña.
Planificación fiscal y optimización de la carga tributaria
No es el cierre del ejercicio: es la capa de encima. Revisamos cómo estás estructurado —forma jurídica, reparto entre sociedad y socios, dónde se generan los ingresos y dónde los gastos— para ver si esa estructura sigue siendo la adecuada para el negocio que tienes hoy.
Hacemos una auditoría de tu situación fiscal, identificamos las ineficiencias que arrastras y las deducciones y regímenes especiales que podrías estar aplicando y no aplicas. Después ponemos números a cada alternativa para que la decisión se tome comparando, no por intuición.
Todo dentro de la normativa vigente, siempre. Optimizar no es buscar el límite: es dejar de pagar de más por no haber revisado una estructura que se montó hace quince años para una empresa que ya no eres.
Operaciones societarias y due diligence fiscal
Cuando compras, vendes, fusionas o reorganizas, el impacto fiscal se decide antes de firmar. Analizamos fusiones, escisiones, aportaciones no dinerarias, cambios de socios y compraventa de empresas o de activos, y estudiamos si la operación puede acogerse al régimen de neutralidad fiscal.
Realizamos la "due diligence fiscal" de la sociedad que vas a adquirir o en la que vas a entrar: qué contingencias arrastra, qué ejercicios siguen abiertos a comprobación y qué riesgo real estás comprando junto con el negocio.
Y revisamos las operaciones vinculadas entre empresas del mismo grupo o entre la sociedad y sus socios (valoración a mercado, documentación y modelo 232), que es uno de los focos habituales de comprobación cuando hay estructura societaria de por medio.
¿Cuánto cuesta una asesoría fiscal?
Es la primera pregunta y es razonable hacerla. La respuesta honesta es que depende: no cuesta lo mismo un autónomo que factura a tres clientes al mes que una sociedad con contabilidad, nóminas y operaciones intracomunitarias. Cualquiera que te dé un precio sin haber mirado tu situación, o te está cobrando de más o va a dejar cosas fuera.
El precio depende de tres cosas: tu volumen de facturación, si además de la fiscalidad llevamos la contabilidad y las nóminas, y la complejidad de tu actividad —operaciones internacionales, varios epígrafes, inmuebles, socios—. También trabajamos por consulta puntual si solo necesitas resolver una operación concreta sin contratar un servicio recurrente.
Revisamos tu situación sin coste, te decimos qué necesitas de verdad —a veces menos de lo que pensabas— y te damos un presupuesto cerrado, sin cargos por cada llamada ni por cada consulta durante el año.
Por qué elegir Deferre como tu asesoría fiscal
Trabajamos desde Castilla y León para toda España, presencial o en remoto, y formamos parte de IusTime, red internacional de asesorías.
Más de 30 años
En el mismo sector, no un servicio recién montado.
Un interlocutor asignado
Alguien que conoce tu negocio y responde el teléfono. No una centralita ni un ticket.
Todas las áreas en un solo despacho
Fiscal, laboral, contable, jurídica y financiera, coordinadas en la misma casa.
Nos anticipamos
Te avisamos antes de cada plazo y antes de cada decisión con impacto fiscal.
Asesoría fiscal en Castilla y León
Nuestro despacho está en Valladolid, y desde allí trabajamos con empresas, autónomos y familias de toda la comunidad. Cada provincia tiene su tejido económico y sus preguntas habituales, así que explicamos por separado cómo trabajamos en cada una:
Otros servicios de consultoría
Nóminas, contratación, convenios, inspecciones y despidos. Más de 500 nóminas al mes, con asesores y abogados en la misma casa.
Libros, cierre y cuentas anuales en plazo, coordinados con tu fiscalidad porque son la misma cuenta.
Contratos, sociedades, impagos y protección de lo tuyo. Nos anticipamos al conflicto y, cuando llega, no te pasamos a otro despacho.
Buscamos de forma continua las ayudas a las que puedes optar y tramitamos todo el proceso hasta su obtención.
Protección de datos, canal de denuncias, plan de igualdad y compliance penal, con un solo interlocutor que responde por las cuatro.
Decidir sobre un inmueble es delicado: te ayudamos a gestionar y rentabilizar tu patrimonio.
Acceso a financiación a través de las entidades con las que trabajamos, y ahorro y previsión como corredores de seguros.
nuestra calidad habla por si sola a través de
Nuestros clientes

Enrique Clérigo
CEO de Barro-Gres
«Gestoría y consultora de confianza y profesionalidad absoluta. Muchos años trabajando con ellos y siempre ofreciendo un servicio excelente además de cercanía al cliente. Totalmente recomendado!!!»

Jose Rey Sanchez
Autónomo
«Siempre accesibles y con magníficos profesionales. Me siento tranquilo con ellos en la presentación de impuestos y formularios varios. Me han resuelto varios requerimientos con Hacienda con éxito, sin ninguna sanción administrativa, librándome de todas las gestiones y con el archivo de los expedientes.»

Carlos, Daytona Motos
Propietario de negocio local
«Gestoría de mucha seriedad. Buenos profesionales con mucha experiencia.»
Preguntas frecuentes sobre asesoría fiscal
Las dudas que más nos plantean antes de empezar a trabajar juntos. Si la tuya no está aquí, escríbenos y te respondemos sin compromiso.
¿Qué hace exactamente una asesoría fiscal?
Una asesoría fiscal se ocupa de que cumplas con Hacienda y de que lo hagas de la forma más eficiente posible dentro de la ley. En la práctica: prepara y presenta tus impuestos, lleva tu calendario fiscal completo, te representa ante la Agencia Tributaria y te advierte de las consecuencias fiscales de las decisiones importantes antes de que las tomes, no después.
¿Qué diferencia hay entre una asesoría fiscal y una gestoría?
Una gestoría tramita; una asesoría fiscal analiza antes de tramitar. La gestoría presenta los modelos que le indicas y resuelve trámites administrativos. La asesoría estudia tu situación, te dice qué consecuencias tiene cada decisión y te propone alternativas dentro de la normativa. En Deferre hacemos las dos cosas, pero el valor está en la segunda.
¿Qué impuestos gestionáis para una empresa?
Todos los de una sociedad: IVA (modelo 303 y su resumen anual), retenciones de trabajadores, profesionales, arrendamientos y capital mobiliario (modelos 111, 115 y 123, con sus resúmenes anuales), Impuesto sobre Sociedades y pagos fraccionados (modelos 200 y 202) y las declaraciones informativas del ejercicio. Si operas en la Unión Europea, también el alta en el ROI y las declaraciones de operaciones intracomunitarias.
¿Cuánto cuesta una asesoría fiscal?
Depende de tres cosas: tu volumen de facturación, si además de la fiscalidad llevamos la contabilidad y las nóminas, y la complejidad de tu actividad. Revisamos tu situación sin coste, te decimos qué necesitas de verdad y te damos un presupuesto cerrado, sin cargos por cada llamada. También trabajamos por consulta puntual si solo necesitas resolver una operación concreta.
¿Qué es el asesoramiento fiscal recurrente?
Es el servicio continuo de revisión, planificación y presentación de tus impuestos periódicos —IVA, IRPF, retenciones— con seguimiento de plazos durante todo el año, frente a una intervención puntual para una operación concreta. Es la modalidad que contratan casi todas las empresas y autónomos: el asesoramiento fiscal solo funciona bien si es continuo, porque las decisiones que ahorran impuestos se toman antes del cierre, no en julio.
¿La asesoría fiscal incluye la contabilidad y las nóminas?
Son servicios distintos, pero los prestamos todos y trabajan coordinados. Lo más habitual en sociedades es contratar fiscal y contable juntos, y añadir el área laboral al incorporar plantilla. La ventaja de tenerlo en el mismo despacho es que las cifras cuadran entre sí: no hay descuadres entre lo que declara uno y lo que registra otro, que es el origen de buena parte de los requerimientos.
¿Qué gastos puede deducirse una empresa?
Los vinculados a la actividad, correctamente justificados y registrados en contabilidad. La frontera no está tanto en el tipo de gasto como en dos cosas: la afectación real a la actividad y la documentación que lo respalda. Buena parte de las regularizaciones que hace Hacienda no vienen de gastos inventados, sino de gastos reales que no se pueden probar.
¿Qué hago si recibo un requerimiento de Hacienda?
Envíanoslo cuanto antes y no respondas por tu cuenta. Los plazos son cortos y se cuentan desde la notificación, no desde que lo lees, y si tu sociedad recibe notificaciones electrónicas, se dan por notificadas aunque nadie entre en el buzón. Además, la primera respuesta condiciona todo el procedimiento: una aclaración bienintencionada puede abrir una comprobación que no existía.
¿Qué diferencia hay entre una comprobación y una inspección?
La comprobación limitada revisa un aspecto concreto de una declaración, la realizan los órganos de Gestión Tributaria y tiene acceso limitado a tu documentación. La inspección es un procedimiento más amplio: lo llevan los órganos de Inspección y puede abarcar varios ejercicios e impuestos a la vez. Ambas pueden terminar en liquidación y sanción, pero el alcance y las consecuencias son muy distintos.
¿Podéis revisar si mi asesoría anterior presentó todo correctamente?
Sí. Revisamos los ejercicios que siguen abiertos, comprobamos qué se presentó, en qué plazo y con qué criterio, y te decimos si hay algo que convenga corregir. Si aparece un error, regularizarlo voluntariamente antes de que Hacienda lo detecte reduce mucho el coste y evita la sanción. Y si está todo bien, también te lo decimos.
¿Puedo cambiar de asesoría fiscal a mitad de año?
Sí, en cualquier momento del año: no hay que esperar a enero ni al cierre del ejercicio. Nos encargamos de solicitar la documentación a tu asesoría actual, revisamos qué está presentado y qué falta, y asumimos el ejercicio en curso. No tienes que gestionar nada ni dar explicaciones a nadie.
¿Podéis solicitar un aplazamiento de una deuda con Hacienda?
Sí, y conviene pedirlo antes de que termine el plazo de pago voluntario. Solicitamos el aplazamiento o el fraccionamiento y negociamos un calendario que tu tesorería pueda sostener. Si se deja vencer el plazo entra el recargo de apremio y la Administración puede iniciar el embargo: la misma deuda pasa a costar más y con mucho menos margen de maniobra.
¿Trabajáis solo en Valladolid o también en remoto?
Nuestro despacho está en Valladolid y atendemos presencialmente a toda Castilla y León, pero trabajamos con clientes de toda España en remoto — muchos no han pisado nunca la oficina y saben que su fiscalidad está al día. Además formamos parte de IusTime, red internacional de asesorías, y atendemos también en inglés; nos ocupamos de la fiscalidad española.
¿Revisamos la fiscalidad de tu negocio?
Cuéntanos tu situación y te decimos, sin compromiso, qué se está haciendo bien y qué se puede mejorar. Sin coste y sin presión comercial.
